
El ajoblanco es una de las sopas frías más tradicionales, emblemáticas y gratificantes de la gastronomía andaluza, este plato veraniego destaca por su textura suave, su delicado equilibrio entre el ajo y el fruto seco, y ese toque reconfortante que solo se consigue cuando se emplean ingredientes de máxima calidad.
En esta ocasión, preparamos un Ajoblanco de almendras rindiendo homenaje a la despensa de nuestra provincia, utilizando productos artesanales y de cercanía amparados por la marca Degusta Jaén Calidad.
Receta de Ajoblanco de almendras paso a paso
Ingredientes (para 4 personas)
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150 g de almendras crudas peladas de La Catedral del Sabor (Jaén).
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100 g de pan asentado (del día anterior) de Flor de Mágina (Jaén).
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1 o 2 dientes de ajo de Ajos Gallardo (Jamilena).
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500 - 600 ml de agua mineral muy fría de Agua Sierra Cazorla (Villanueva del Arzobispo).
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80 - 100 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra Picual de Oro Bailén (Villanueva de la Reina).
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1 pizca de sal ecológica virgen molida de Salinas Don Diego (Mancha Real).
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2 cucharadas de vinagre de Jerez de buena calidad.
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Para acompañar: Unas uvas blancas frescas (o unos daditos de melón de temporada).
Elaboración paso a paso
Colocamos el pan del día anterior de Flor de Mágina troceado en un cuenco y vertemos por encima un poco de Agua Sierra Cazorla fría para que la miga se ablande bien. En el vaso de la batidora o robot de cocina, introducimos las almendras crudas de La Catedral del Sabor, los dientes de ajo de Ajos Gallardo pelados y la sal ecológica de Salinas Don Diego. Trituramos a potencia alta hasta conseguir una pasta muy fina y homogénea.
Añadimos el pan bien escurrido al vaso de la batidora. Volvemos a triturar todo a máxima potencia hasta que la mezcla quede perfectamente integrada y sin tropezones.
Con la batidora en marcha a velocidad media, vertemos en hilo fino el Aceite de Oliva Virgen Extra Picual de Oro Bailén (Villanueva de la Reina) junto con el vinagre. De este modo, el aceite emulsionará con la pasta de almendra y pan, aportando una textura cremosa e inigualable y ese toque afrutado único de nuestro AOVE jiennense.
Sin dejar de batir, incorporamos el resto de Agua Sierra Cazorla bien fría poco a poco hasta lograr la fluidez deseada (más espeso o más líquido, según el gusto de cada casa). Probamos y rectificamos el punto de sal o vinagre si hiciera falta.
Reservamos el ajoblanco en la nevera durante al menos 2 o 3 horas para que esté bien fresco a la hora de comer. Servimos en cuencos o platos hondos acompañado con unas uvas blancas abiertas por la mitad y un hilo final de AOVE Picual.